Inmigración en Argentina

Bandiera Argentina

La inmigración en Argentina mostró condiciones similares a las de Brasil. A medida que el país requería una agricultura que fuera capaz de producir los alimentos necesarios para el consumo interno, el gobierno aprobó una serie de medidas para promover la inmigración europea. Por la Ley n.817 de 19 de octubre de 1876, también llamada Ley Avellaneda – en honor al nombre del presidente durante cujo mandato fue aprobada – se regulaba la inmigración y la repoblación de los terrenos destinados a la colonización.

En particular, se resolvió conceder al inmigrante un descuento del 40% en el translado y alojamiento, y comida gratis durante 5 días después de su desembarco en el Puerto de Buenos Aires.

Aquellos trabajadores que llegaran con un contrato para las Colonias, eran recibidos con sus familias, y alojados sin limite de tiempo (a diferencia de los 5 primeros dias que les daban a los demás) y translados a la zona del destino, con los gastos pagos en su totalidad. A los colonos se les asignaban 50 hectáreas de tierra fértil en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, o 100 hectáreas en la Provincia del Chaco a orillas del río Paraná, a condición de que las tierras fueran ocupadas, y los colonos construyeran por su propia cuenta una casa, compraran un vehículo, animales de granja, y demás objetos necesarios para el cultivo de la tierra asignada. Sin embargo no todos los concesionarios podían finalizar la adquisición de sus tierras: a veces la deuda contraida para la obtencion de maquinaria, semillas, animales era tan alta  que tuvieran que entregar la propriedad real a los prestamistas. Los futuros colonos, si no hubiesen aceptado el destino asignado, podían rechazar, y no estarían obligados a reembolsar los gastos pagados por adelantado por el Gobierno argentino. Dada la fuerte cantidad de ingresos desde Europa, la Ciudad de Buenos Aires, se hizo cargo desde 1857 de dar albergue a los inmigrantes hasta 1871, cuando el Estado concedió las tierras para construir las barracas de madera, donde se erigió el primer Asilo de Inmigrantes. Más tarde fue reemplazado por un edificio más grande, familiarmente conocido como La Rotonda, por su forma circular, que funcionó hasta 1911, cuando fue demolido y comenzó a operar la versión más reciente de el Hotel de Inmigrantes,

hotel de inmigrantes en Buenos Aires

Hotel de Inmigrantes

un gran edificio de hormigón armado con enormes habitaciones de residencia en cada piso, separados para hombres, mujeres y niños, con una gran cantina. Esta estructura estuvo activa hasta los años ’50. Tanto en el caso de la Argentina como en Brasil, hubo un predominio significativo de inmigrantes de Italia (principalmente del Sur) en comparación con otros países de Europa y la inmigración en Argentina, tenía características muy diferentes de la inmigración en los EE.UU., ya que eran por lo general las familias enteras que se movían , en lugar de individuos. Las embarcaciones utilizadas durante la primera mitad del siglo, fueron primordialmente veleros de madera, que más tarde fueron sustituidos por los barcos de hierro, construido en astilleros británicos, con propulsión mixta y más rápidos.

barcos de los inmigrantes en Argentina

Barco de los inmigrantes

Los viajes se llevaron a cabo en condiciones difíciles para la gran mayoría de los inmigrantes que tenían que hacinarse en espacios comunes con muy mala higiene. Non eran raras las enfermedades y epidemias, en viajes que podían durar hasta dos meses o más, (como era el de Génova o Nápoles a Buenos Aires). A excepción de una pequeña parte que regresó a Italia, la inmigración en Argentina resultó definitiva, dando, sin embargo,una contribución significativa a la economía de los lugares de origen, con las remesas que enviaban los emigrados a sus parientes del otro lado del mar.

 Lello

 



 
 
 
 

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